El abogado del Tribunal de Justicia europeo apoya a Google en un litigo por marcas
Google dio un paso más para anotarse una importante victoria en su batalla legal por su servicio “AdWords” (de publicidad patrocinada) con los propietarios de las firmas, después de que el máximo tribunal europeo declarara en su dictamen preliminar que su actividad no podía considerarse una violación de los derechos de marca.
El martes, el abogado general Poiares Maduro, un importante asesor legal del Tribunal de Justicia europeo declaró que consideraba que Google no había cometido una violación de los derechos de marca al permitir que los anunciantes eligieran las palabras clave que correspondían a la firma. Maduro señaló, en especial, que en el propio proceso de selección, no se estaba vendiendo ningún producto o servicio al público.
La demanda se centra en el sistema AdWords de Google, mediante el que los anunciantes pagan a la compañía y eligen las palabras clave de forma que sus anuncios se ofrecen a los usuarios de Internet una vez que se escriben esas palabras en el buscador. Una parte importante de los ingresos de la empresa estadounidense proceden de este servicio, y contribuyen a las prestaciones del buscador.
Un grupo de propietarios de firmas francesas –entre los que se incluye Loius Vuitton Malletier de LVMH– se han opuesto a la inclusión de palabras clave que corresponden a ciertas marcas en el sistema AdWords. Los empresarios señalaron que la búsqueda en Google de determinados nombres ofrecía anuncios de páginas que venden falsificaciones de sus productos.
Después de conocerse el dictamen preliminar de Maduro, los abogados de la propiedad intelectual señalaron que, si esta opinión era refrendada por el Tribunal de Justicia europeo en los próximos meses, sería un acontecimiento de extrema relevancia para la empresa de búsquedas.
“Desde el punto de vista de Google, la trascendencia de la resolución no es exagerada. La amenaza de perder una cantidad sustancial de ingresos parece haberse evitado y la perspectiva de que Google se vea acosado por propietarios de firmas que reclaman daños por la violación de los derechos de marca casi ha desaparecido”, explicó Heath-Saunders, de Wedlake Bell.
“El (dictamen preliminar) supondrá un importante alivio para Google, que obtiene una gran parte de sus ingresos de su servicio AdWords”, comentó Nicola Dagg, socio de Allen & Overy.
En su opinión, Maduro también decidió que, si bien es cierto que Google había establecido un enlace entre las palabras clave de la firma y las páginas anunciadas, eso no podía considerarse una violación de los derechos marca –principalmente porque la mera exposición de portales relevantes no era suficiente motivo de confusión para los consumidores sobre el origen de los bienes y servicios.
El abogado general parecía preocupado por asegurarse de que las leyes de comercio no se usaban para bloquear el desarrollo de Internet. Sin embargo, también estableció, en perjuicio de la empresa, que Google no podía acogerse a la exención de responsabilidades de la que disfrutan los proveedores de servicios de Internet bajo la directiva sobre comercio electrónico con respecto a Adwords –lo que implica que si un anunciante se viese involucrado en alguna actividad ilegal, Google también podría ser considerado responsable–.
La opinión del abogado general no es vinculante para el Tribunal de Justicia europeo, que dictará un fallo definitivo en el plazo de unos meses. Pero el órgano judicial sigue las recomendaciones del abogado general en cerca del 75% de los casos.
Google declaró posteriormente que había “anotado con interés la opinión del abogado general”.
“Creemos que los consumidores se benefician viendo más información relevante. También consideramos que los consumidores son inteligentes y no se dejan confundir cuando ven los anuncios que se les ofrecen como respuesta a sus búsquedas”, añadió.