Aunque su tamaño es de apenas 1 mm3, incluye un microprocesador de muy bajo consumo, un sensor de presión, memoria, una batería, una celda solar y una radio wireless con una antena que puede transmitir la información que recopila a un lector externo colocado cerca del ojo del paciente.
El sistema toma medidas cada 15 minutos y después vuelve a un estado de reposo para gastar la mínima energía posible, logrando un exigio consumo de sólo 5,3 nanovatios. Puede almacenar los datos que va obteniendo durante una semana y, cuando se queda sin batería, basta con exponer la celda solar a la luz directa del Sol durante 1,5 horas para recargarla completamente o bien esperar 10 horas si se está en un recinto cubierto.