Si bien sonaba fuerte el rumor, no ha sido hasta ahora que Land Rover ha confirmado que dispondrá de tracción delantera (como alternativa a la integral) para el LRX, su próximo todoterreno más pequeño.
De acuerdo a la firma británica, la razón de ser de la tracción delantera en menoscabo de la 4x4 se encuentra en la baja de peso, la reducción de las pérdidas energéticas parásitas y el aumento de la eficiencia del motor.
El LRX de tracción delantera emitirá alrededor de 130 gramos de dióxido de carbono por kilómetro, 10 gramos menos que la versión 4X4.
La preocupación por el medioambiente, sin embargo, se hará más patente en 2013, cuando llegué al mercado su primer híbrido diésel, cuya tecnología anticipó en el Range_e, un prototipo basado en el Range Rover Sport y equipado con un motor TDV6 de 3.0 litros y una transmisión automática ZF de 8 velocidades.