Creo que en más de una ocasión he dejado muy claro por acá lo mucho que repudio Flash en todos los sentidos. Lejos de que se puedan hacer muchas cosas con el, para los usuarios es bastante lento y pesado, y la cosa se pone peor cuando hablamos de las versiones para OS X o Linux. Y lo peor es que no conformes con hacerlo extremadamente lento y pesado, tiene demasiados agujeros que hacen vulnerable cualquier sistema, en especial Windows. Es por eso que aplaudo la última funcionalidad de Google Chrome, que en su versión de desarrollo (Chromium) aísla a Flash en una “sandbox” para que su proceso sea totalmente independiente del navegador.
Con esta nueva funcionalidad, se pretende que si se trata de vulnerar el sistema utilizando uno de los agujeros de Flash este quede totalmente inhabilitado gracias a que no tendrá ningún tipo de acceso al sistema ni nada parecido. Por ahora esta nueva e interesante funcionalidad solo está disponible en la última versión de Chromium y de momento solo para Windows. Funciona tanto como la para la versión de Flash integrada en Chrome como para la versión de Adobe.