Ahora ya será posible establecer un dominio Web, prescindiendo de los genéricos, con el nombre que más agrade al usuario. La Corporación para la Asignación de Nombres y Números en Internet (ICANN, por sus siglas en inglés) dispuso que la creación de extensiones de dominios quedarán a criterio de los internautas. La decisión fue aprobada por unanimidad el viernes último en París, Francia.
De ahora en más, marcas y nombres personales podrán funcionar en la red como en la actualidad lo hacen los .com, .net, .gov, entre otros. Un equipo del ICANN presentará una versión concluyente del documento que contendrá las modalidades de la aplicación de lo que se considera una revolución de la geografía de la Red. Se prevé de momento que el programa se ponga en marcha en el primer semestre de 2009.
Alrededor de 25 personas trabajaron en el documento para evaluar la fiabilidad de la liberalización en cuestión, con una inversión de unos 10 millones de euros hasta la fecha, indicó el presidente del ICANN, Paul Twomey, según divulgaron varios medios digitales.
El directivo señaló que aún resta “mucho trabajo para entrar en los detalles de la puesta en práctica de esta liberalización”, como es el caso del costo de cada nueva extensión de dominio.
Entretanto, Towney en una entrevista concedida al digital “MailClub.info”, afirmó que “se puede esperar un número de seis dígitos en dólares estadounidenses”, es decir, más de $ 100 mil por nueva extensión de dominio. Los sitios virtuales no estarán atadas, por lo tanto, a fórmulas clásicas como “.com”, “.net” o “.org”, sino que “los internautas podrán crear nombres de dominios “.amor” o “.odio”.
La tendencia de optar por nuevos dominios tiene su principal antecedente en los ya existentes “.info, .tv o .biz”. El ICANN se asegurará de que las nuevas extensiones de dominios respeten los derechos de las marcas y de que no se parezcan demasiado a nombres ya conocidos, además de no usurpar identidades de comunidades reconocidas.
Este organismo privado no lucrativo tiene un contrato con el gobierno de Estados Unidos por el que gestiona los sistemas de nombres de dominios y las direcciones IP (Protocolo de Internet), así como la entidad que reparte éstas direcciones junto a las organizaciones regionales.