La normativa técnica de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) orienta a la industria para saber cuáles son los decodificadores, televisores, celulares u otros dispositivos receptores básicos que pueden comercializarse en el país.
Tras la elección de la norma de televisión digital terrestre japonesa (ISDB-t), en septiembre del año pasado, la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) preparó una serie de normas técnicas para orientar a industria y consumidores a la hora de optar por decodificadores, televisores, celulares, MP4, GPS o cualquier aparato electrónico capaz de recibir la señal de televisión digital abierta.
Con el informe de la Comisión Consultiva Técnica (CCT), constituida por especialistas de las asociaciones de televisión, nacional y regionales y universidades, la norma fue publicada ayer en el Diario Oficial. “No podemos dejar que ingresen al país equipos de muy mala calidad, por lo tanto, éste es el límite inferior, todo lo que quieran agregarle a partir de eso, es bienvenido”, dice Carlos Daza, gerente de Ingeniería y Operaciones de Canal 13, que participó en el CCT por Anatel.
Las especificaciones mínimas, similares a las de otros países que han adoptado la norma, señalan desde el tipo de interfaces externas (terminales de entrada y salida) y la forma de búsqueda de los canales, al ancho de banda de la emisión (5,7MHz para receptores Full-seg y 0,43MHz para los móviles o One-seg ), los canales de recepción (7 al 13 en VHF y 14 al 69 en UHF), nivel de la señal, y perfiles y niveles de video MPEG-4, entre otros aspectos.
Según la Subtel, determinar las especificaciones técnicas permitirá a la industria disponer de la información necesaria para traer aparatos al país. Al dejar como opcionales aspectos como el control parental, señal de emergencia y la función de descarga de software, se espera el ingreso de dispositivos básicos y bajo precio.
En Brasil, por ejemplo, se comenzó a exigir las mayoría de las aplicaciones relacionadas con la interactividad, desde el primer momento, lo que encareció los precios de los decodificadores. Eso se quiere evitar en Chile, por lo que los decodificadores que cumplen los requerimientos mínimos no deberían costar más de 30 dólares (unos 15 mil pesos aprox.).
El control parental es una de las aplicaciones que permite la norma, hace que el decodificador distinga automáticamente los programas que están autorizado a transmitir, es decir, que sean los dueños del televisor “quienes decidan qué programas puede el decodificador transmitir mientras ellos no estén”, explica Vladimir Marianov, jefe del departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Católica, que participó de la CCT. Chile aún no define una normativa para esta aplicación, como tampoco para la suscripción a otros servicios (middleware).
HIPER LIDER TRAJO EL PRIMERO
Para quienes no piensan comprar un televisor con la norma incorporada y ya quieren probar las transmisiones de prueba que los canales de televisión abierta están haciendo en la Región Metropolitana, Hiper Lider trajo a Chile el primer decodificador ISDB-t. Por $39.990, el socio de Walmart ya lo puso a disposición para los clientes de la capital y planea distribuirlo a regiones, cuando la norma esté disponible. El dispositivo de la marca Odobo trae salida HDMI (high definition media interface), USB y graba en su memoria externa (no incluida). Es básico, pero permite recibir la señal digital que hoy emiten los canales abiertos, como demostraron en el lanzamiento.