Editoriales y empresas de tecnología luchan en sus respectivos campos por ser los más competitivos y asumir el liderazgo en el incipiente mercado de los ebooks
Puede que los olores característicos de los libros recién comprados, así como los muy usados, tengan los días contados debido a la aparición de los ebooks o libros electrónicos. Para aquél que no los conozca, se trata de un aparato de tamaño similar al de un libro estándar, finito, cuya superficie la ocupa, casi en su mayoría, una pantalla en la que se pueden leer libros. Sí, ha leído bien, leer libros. Simplemente con una conexión a Internet, usted puede pagar un libro y tenerlo, en poco menos de un minuto, descargado y listo para empezar a leer en su ebook.
Sin embargo, esta nueva posibilidad, al igual que sucedió con otras formas de comunicación como las apariciones de la radio y la televisión, que no pudieron acabar con los periódicos, tampoco parece que vaya a ser una revolución, sino una evolución de la comunicación. Con lo que los libros, al menos de momento, no correrán peligro.
Pero esta evolución abre nuevas vías de negocio a dos bandas. Por un lado las compañías tecnológicas pujan entre sí por que su propuesta de libro electrónico sea la preferida por los usuarios y así tener mayor mercado para vender. Por otro, las editoriales, luchan o se confabulan unas con otras para poner a punto los catálogos de obras que se podrán descargar para ser leídas.
La primera en abrir fuego fue la librería online Amazon al lanzar su propio libro electrónico. Se llama Kindle y trajo una muy festejada innovación: Se conecta en forma inalámbrica (a través de la red de telefonía 3G) a un sitio desde el que se puede descargar cualquier obra de su catálogo por 10 dólares. En menos de un minuto el título está a su disposición, sin PC ni cables de por medio y en cualquier lugar de la casa o la ciudad.
Hasta aquí el por qué de su desarrollo a nivel tecnológico. Desde la perspectiva cultural es mucho más sencillo. Hay una nueva generación de consumidores de contenidos editoriales, cada vez más ligados al mundo digital y a los contenidos web que al tradicional mercado del papel.
Miedo de las editoriales
El repentino éxito de esta nueva tecnología está produciendo un profundo revuelo en el mundo editorial, que tiembla de solo reflejarse en lo que le pasó a la música tras la irrupción de lo digital. El segundo gran impulso a estos dispositivos lo está dando la gran cantidad de títulos que ya están disponibles en formato electrónico.
Grandes librerías, empresas tecnológicas, universidades y otras tantas organizaciones ligadas al mundo editorial se lanzan a digitalizar cuanto libro pueden, con la idea de que quien llegue primero al público masivo habrá dado el principal paso hacia el éxito.
Así, se suceden distintas alianzas entre las empresas del naciente mercado. Barnes & Noble -una megalibrería de los Estados Unidos-, presentó su propio servicio de venta online de libros. En este caso, junto al gigante de Internet Google, que desde hace años viene digitalizando libros, a través de su servicio GoogleBooks. Prometen vender títulos digitales para todo tipo de dispositivos y no sólo para uno, como en el caso de Amazon con su Kindle.
Esto ha destapado la caja de Pandora. Microsoft, Yahoo junto con Amazon planean unirse a la coalición que se opone al acuerdo firmado por Google con los representantes de autores y editores en Estados Unidos y que daría al gigante de Internet el control para comercializar millones de copias de libros digitales. Los rivales de Google se suman así a lo que se ha llegado a denominar la Alianza por el Libro Abierto, una coalición que reune a aquellos grupos y asociaciones que ven en el acuerdo del buscador una amenaza para la competitividad en el mercado.
El acuerdo, que está siendo revisado por el Departamento de Justicia para evitar que viole cualquier regla antimonopolio, plantea unas condiciones que, de conseguir el visto bueno de la justicia estadounidense, colocaría a Google en un lugar privilegiado en la carrera de la digitalización del saber humano.
España no ha permanecido ajena a estos hechos y el mes pasado ya se produjeron movimientos en este sentido. Las editoriales Santillana, Planeta y Mondadori crearon el mes pasado la primera plataforma editorial que negociará los derechos del ebook. Comienza así, la batalla por la distribución, aunque las tres editoriales consideran que todavía no existe un negocio consolidado, pero quieren estar presentes en el mercado en el momento en el que se produzca el gran salto.
Las iniciativas comienzan a surgir unidas a personalidades de los más diversos sectores como el presidente de Spanair, Ferrán Soriano, el editor catalán Ernest Folch, la editorial Vicens Vives y la cooperativa cultural Abacus. Una guerra apenas iniciada ya que aunque se hayan adoptado acuerdos, todavía no se ha producido su firma, lo que posibilita la aparición de nuevos agentes en la toma de decisiones. A pesar de esto, Santillana, Planeta y Mondadori pretenden comercializar los ebooks a través de códigos de descarga en las librerías, requisito indispensable para no perjudicar a los libreros.
Las primeras propuestas inciden en la necesidad de que los derechos electrónicos sean propiedad de la editorial que los tenga en papel para que no se produzcan conflictos entre editores. También se estipula que los derechos de autor para los ebooks sean superiores a los del papel, (entre el 25% y 40% la edición digital, y 10% la impresa).
Pero por el momento todo es calma y mucha cautela... que El Corte Inglés ya se ha encargado de romper. El gigante español se suma a la moda de los ebooks, aunque de momento de manera tímida. El libro electrónico de El Corte Inglés puede ser comprado por casi 300 euros en el sito web de la cadena de grandes superficies, a pesar de que no ha tenido ninguna promoción.
Reproductores digitales
La marca propia Inves ha sido la encargada de dar su nombre a este dispositivo. Lanzado al mercado de manera silenciosa el pasado julio, el Inves-Book 600 se une a los múltiples reproductores digitales de libros. El dispositivo incluye 120 obras ya cargadas de serie de editoriales como Cambridge, Harlequin, Edaf, D.Ediciones, Plaza y Valdés, Dykinson o incluso el Ministerio Economía y Hacienda.
Esto lo único que ha hecho es caldear más el ambiente y, a pesar de ser verano, que las grandes marcas hagan contactos multibanda para ver cual puede ser la alianza o solución que mejor satisfaga sus ambiciones.
En cuanto a la parte tecnológica, Sony se lleva la palma. También el mes pasado sacó a la luz dos dispositivos que revientan los precios. Y es que la marca del Walkman ha sacado un nuevo lector de ebook que costará 140 euros, algo menos de la mitad que el Inves de El Corte Inglés y que primero saldrá ala venta en el mercado estadounidense.
Además, para impulsar la demanda inicial la empresa planea reducir también el precio que cobra por las descargas de éxitos editoriales y novedades. De 11,99 euros a 9,99. De esta forma Sony se enfrenta a Amazon y su Kindle en el pequeño pero creciente mercado de los lectores electrónicos. El precio de salida es un punto a su favor, pero aún juega con algunas desventajas.
Según The New York Times, los nuevos dispositivos de Sony necesitan ser conectados a un ordenador para comprar y descargarse los libros electrónicos elegidos, ya que no pueden hacerlo de manera inalámbrica. Además, de momento los lectores no pueden acceder a revistas o periódicos.
Formato estándar
A pesar de todo, Sony planea liderar la batalla por los formatos estándares en ebooks. ¿Cómo? Pues vendiendo libros digitales en el formato ePub, un estándar de código abierto creado por un grupo de distintas editoriales. Tras el cambio, los libros comprados en la tienda online de Sony se podrán leer no solo en los dispositivos de su marca, Reader, sino también en cualquier otro lector que soporte el formato ePub. Pero ya se sabe que quien parte y reparte se queda con la mejor parte.
Otras empresas tecnológicas se muestran prudentes ante los movimientos de la todopoderosa Sony y apenas dejar entrever sus cartas. Samsung ha presentado, también en julio, el Papyrus, el nuevo lector SNE-50K, que comenzará a venderse a escala mundial en el 2010 por unos 270 euros.
El verano es una situación de calma antes de la tempestad, se aprovecha el tiempo para descansar, quedar con los amigos, disfrutar de los nuestros y, si somos directivos de una gran empresa tecnológica o una editorial, quedar para comer y hablar de nuestros asuntos con cautela... ya que tampoco viene mal adelantar el trabajo de cara a septiembre.